A través de mis ojos que también pueden ser los tuyos.
martes 12 de mayo de 2009
Mañana monto la feria que se celebra en la Plaza de España. Nunca había trabajado tanto en tan poco tiempo. Espero veros por allí a todos. Recordad ... ... (del 14 mayo al 14 de junio).
Palabras de Tatiana Losada. (Agradecimientos). Porque esto me recuerda a alguien.
Agradezco no ser tu confidente, por si algún día decides derribar ese muro que levantas ante mí. Agradezco la escasez de tus palabras, tus gestos breves, tus manifestaciones casi nulas de cariño. Agradezco que no te esfuerces en agradarme porque cuando lo haces, colmas mi vida de alegrías y canciones ofreciéndome en un instante todo el amor de un golpe. Te prefiero frío, taciturno, ermitaño y no te ofendas pues todas esas cosas en cualquier persona constituyen defectos, pero en ti se me antojan cualidades. Son detalles que me gustan. Agradezco que no me mires, porque al hacerlo, me derrites, me fundes como el más débil de los metales. Agradezco tantas cosas que me perjudican y que a la vez me favorecen. Agradezco que con tus gritos de batalla y tu lanza de amante ardiente me hayas despertado. Me hayas devuelto la realidad perdida. Porque gracias a ti he podido entender que después del amor y la desolación hay más amor y más desolación. Que el corazón es un órgano fuerte. Que la vida es así y nadie tiene potestad para cambiarla. Que el ser humano en su incansable lucha por la supervivencia, va directo al camino de su propia extinción inevitable. Gracias por recordarme que la gravedad existe para atraer mis pies hacia la tierra en cada uno de sus intentos por levitar.
¿Qué sabe el pez del agua en la que nada toda su vida?
El Principito.
Sé que en algún lugar del mundo, existe una rosa única, distinta de todas las demás rosas, una cuya delicadeza, candor e inocencia, harán despertar de su letargo a mi alma, mi corazón y mis riñones. A esa rosa, donde quiera que esté, dedico este trabajo, con la esperanza de hallarla algún día, o de dejarme hallar por ella. Existe... rodeada de amapolas multicolores, filtrando todo lo bello a través de sus ojos aperlados, cristalinos y absolutamente hermosos... Lo esencial es invisible a los ojos ... ...
Próxima exposición de fotografía y cerámica. (Fotos hechas por Montse de Luna).
Pinchando sobre esta foto entráis en mi galería.
Según creían los antiguos sumerios, el mundo era tierra entre dos ríos y también entre dos cielos. En el cielo de arriba, vivían los dioses que mandaban. En el cielo de abajo, los dioses que trabajaban. Y así fue, hasta que los dioses de abajo se hartaron de vivir trabajando, y estalló la primera huelga de la historia universal. Hubo pánico.Para no morir de hambre, los dioses de arriba amasaron de barro a las mujeres y a los hombres y los pusieron a trabajar para ellos. Las mujeres y los hombres fueron nacidos de las orillas de los ríos Tigris y Éufrates. De ese barro fueron hechos, también, los libros que lo cuentan. Según dicen esos libros, morir significa regresarr al barro.
Trabajando en sociedad/ Jose Luis Ojeda y Teresa Aguilar.
Vendía diarios y lustraba zapatos en La Habana. Para salir de pobre, se marchó a Nueva York. Allá, alguien le regaló una vieja cámara de fotos. Nunca había tenido una cámara en las manos, pero le dijeron que era fácil: - Tú miras por aquí y aprietas por allí. Y se echó a las calles. Y a poco andar escuchó balazos y se metió en una barbería y alzó la cámara y miró por aquí y apretó allí. En la barbería habían acribillado al gangster Joe Anastasia, que se estaba afeitando, y ésa fue la primera foto de su vida profesional. Se la pagaron a una fortuna. Esa foto era una hazaña. El había logrado fotografiar a la muerte. La muerte estaba allí: no en el muerto, ni en el matador. La muerte estaba en la cara del barbero que la vio.
Ponte los zapatos de siempre y sigue caminando.
El alcaraván.
Cuando se despertó miró hacia abajo y por primera vez en su vida pudo comprobar que tenía patas de pájaro. Unas patas fuertes y robustas diseñadas para correr. Con ellas se dirigió hasta la laguna más cercana. Se asomó tímidamente al agua y observó que tenía plumas y alas, de un color pardo, rayado de negro en la parte superior y blancuzco con sutiles listas oscuras en la parte inferior. Su cabeza era grande y redondeada, con un pico ancho y fuerte y unos llamativos ojos de color amarillo intenso. Hasta ese día no había tenido tiempo de mirarse. Se había pasado la vida intentando ser simplemente un buen ave para los demás. Caminando de un lado a otro, preocupado sólo por la necesidad de buscar alimento. Como mirarse era nuevo para él, continuó ahí, delante del agua contemplándose un buen rato y dedujo que había infrautilizado su cuerpo y sus capacidades. Con esas patas y esas alas podría hacer muchas cosas. Con ellas podría salir a recorrer el mundo pero hasta ahora no había mirado hacia abajo más que para atrapar algún insecto. Sus ojos jamás habían traspasado las fronteras de su cuerpo. De repente decidió replantearse su forma de vivir ... ... se atrevería a hacer lo que siempre quiso, eso que guardaba muy dentro y que tuvo que esconder para no sentirse excluido. Para que los demás no pensaran que era diferente. Decidió ser el mismo porque dedujo que ... ... HICIERA LO QUE HICIERA CON SU VIDA SIEMPRE HABRÍA ALGUIEN QUE QUEDARÍA DEFRAUDADO. (T.Aguilar).
Exhaustas.
Yo, una más de mis caminantas.
PENÚLTIMOS SUEÑOS DE NIÑO.
Ya nunca volverás a ser el mismo que fuiste, aquel que creía en ciertas cosas, confiaba en la gente, en sus logros, en Dios, aquel al que todo se le hacía gigantesco. Su ingenuidad cegaba sus ojos de tal suerte que no vería las cartas marcadas incluso en los trucos fallidos. Fueron al traste los engaños. Sólo las piedras vería como mejor aliado único consuelo de este pacto del demonio que es vivir conociendo los finales, los que nos tienen reservados antiguos cuentos. Cansado hoy del sueño todo esto te parece una amarga resaca al mediodía que nisiquiera mereces. Cansado también al comprobar que nada es como imaginabas que podía ser.
Reproducciones ... ...
Ramificaté hacia arriba, siempre hacia delante.
Me alegro que os haya gustado el trabajo una vez finalizado.
Cerámica ... ...
El ceramista percibió de inmediato su presencia en ese umbral. Miró hacia la celosía y, contra la luz de la calle tan sólo pudo percibir la silueta diminuta de algo quieto e inquieto, casi confundido con las delirantes formas geométricas de la madera. Pero no podía pensar un instante más en aquello porque tenía las manos, casi literalmente, “sobre la masa“. Trabajaba en su torno. Ese centro giratorio del mundo, de su mundo. Comenzaba a surgir entre sus dedos una pieza que esta vez más que nunca deseaba que fuera perfecta. Esta, como ninguna otra de las miles que habían tomado forma entre sus manos. El sabía que la perfección en su oficio nunca era producto exclusivo de un plan o siquiera un deseo. Que intervenían otros factores al lado de su manos, muchos de ellos azarosos. Y que incluso el azar mismo era como otras manos trabajando también con él, a su lado o en contra. El fuego, al final, era artesano mayor de su obras. Lo que salía del horno era, en gran parte, el regreso de una moneda lanzada al aire. El había aprendido a dominar una alta proporción de sus posibilidades. Pero nunca todas, por supuesto. Ser un verdadero creador es saberlo. Lo posible nos desborda en el oficio y en la vida. Ser un maestro del oficio no es dominarlo todo sino saber que se navega en flujos de la materia, que se remontan corrientes y se descienden.
Armando Buscarini. ORGULLO:
Aunque sufra del mundo los desdenes de mi vida de artista en la carrera; aunque pasen altivos a mi paso los hombres de alma ruin que nunca sueñan; aunque salgan aullando a mi camino los famélicos lobos que me acechan con la envidia voraz; aunque en mi lucha hambre y frío sin límites padezca; aunque el mundo me insulte y me desprecie y por loco quizás también me crean; aunque rujan tras de mí ensordecedoras tempestades de envidia; aunque me vea harapiento y descalzo por las calles, inspirando piedad e indiferencia; y, en fin, aunque implacables me atormenten las más grandes torturas, aunque vea que a mi paso se apartan las mujeres por ver con repugnancia mi pobreza ( pero quizás ignorando de mi alma el tesoro de ensueño que se alberga), nada me importará, porque yo siempre, caminando sereno por la tierra, con el alma latiendo por la gloria y flotante a los vientos mi melena, iré diciendo al mundo con voz fuerte, ¡ con voz en la que vibre mi alma entera!: -Es verdad que yo sufro; pero oídme: ¿ qué me importa sufrir si soy poeta? "
"Estoy convencida de que no soy una persona especialmente interesante. No hay nada especial en mí. Soy ceramista, alguien que trabaja todos los días de la mañana a la noche. Las palabras, habladas o escritas, no me salen con facilidad, especialmente cuando tengo que decir algo sobre mí misma o sobre mi trabajo...Si alguien quiere descubrir algo en mí, puede contemplar atentamente mi cerámica y tratar de descubrir a través de ella lo que soy y lo que quiero."
No sé donde voy, pero sé con quién voy. No sé dónde estoy, pero sé que estoy en mí. No sé qué es Dios, pero Dios sabe lo que soy. No sé lo que es el mundo, pero sé que es mío. No sé lo que valgo, pero sé que gozo su existencia. No puedo evitar los golpes, pero sé cómo resistirlos. No puedo negar la violencia, pero puedo negar la crueldad. No puedo cambiar al mundo, pero puedo cambiarme a mí mismo. No sé lo que hago, pero sé que lo que he hecho me hace. No sé quien soy, pero sé que soy el que no sabe.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada