
Aquí, al otro lado las mañanas son rojas.
Me despierta un pequeño roedor alado que vive en la persiana de mi cuarto
y el rumor de las olas al romper en la orilla.
También de cuando en cuando escucho hablar al viento.
Salgo a caminar y encuentro tesoros diminutos ... algunas conchas y restos
de desechos humanos que el mar convirtio en arte.
Aquí, al otro lado parece que la vida se haya parado.
La palabra prisa desaparecio por completo y en su lugar
queda tiempo para la contemplación de los pequeños detalles.
Cangrejos voladores llegan hasta mi casa portando mensajes
cifrados entre sus patas.
A lo lejos las gaviotas me observan.
Por fín esa palabra ... ... tranquilidad. (T.Aguilar).
Me gusta ese lugar "el otro lado" lo necesito , disfrutarlo .
ResponderSuprimirBesos
Puedes viajar hasta el siempre que lo necesites. Besos.
ResponderSuprimir...cuando respondí aquel correo...no había visto sus entradas...que desconsiderado...brindaré siempre por las vidas lentas...pero sobre todo : por las Arte Lentas ...
ResponderSuprimirNo te preocupes, no pasa nada. Un besito.
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